Donald Abrams was a member of the committee that reviewed the evidence that went into producing the report, and he said that the studies they reviewed overwhelmingly used pharmaceutically available preparations that contain THC, including dronabinol, nabilone and the whole-plant extract spray nabiximols, which contains equal parts CBD and THC. It’s impossible to know whether the benefits of cannabis can also be obtained from CBD alone, Abrams said, because CBD is just one of 400 chemicals present in the plant. So far, CBD in isolation has been studied in only a handful of randomized, placebo-controlled trials (considered the gold standard of evidence in medical research), and the evidence remains sparse.
Food and beverage products containing CBD were introduced in the United States in 2017.[52] Similar to energy drinks and protein bars which may contain vitamin or herbal additives, food and beverage items can be infused with CBD as an alternative means of ingesting the substance.[53] In the United States, numerous products are marketed as containing CBD, but in reality contain little or none.[54] Some companies marketing CBD-infused food products with claims that are similar to the effects of prescription drugs have received warning letters from the Food and Drug Administration for making unsubstantiated health claims.[55]
CBD Oil refers to CBD-infused products that contain CBD suspended in an oily base, such as vegetable glycerin, hempseed oil, or another plant-derived oil. Sublingual oils are ideal because they allow for rapid absorption of CBD through the membrane under your tongue directly into your bloodstream. CBD Oils are available in both low and high doses, and droppers built into the cap make it easy to measure your proper dose. CBD Oils are the most popular kind of CBD product thanks to their ease of use and rapid effects.

Strasser F, Luftner D, Possinger K, et al.: Comparison of orally administered cannabis extract and delta-9-tetrahydrocannabinol in treating patients with cancer-related anorexia-cachexia syndrome: a multicenter, phase III, randomized, double-blind, placebo-controlled clinical trial from the Cannabis-In-Cachexia-Study-Group. J Clin Oncol 24 (21): 3394-400, 2006. [PUBMED Abstract]

One of CBD’s chief properties is its anticonvulsant nature. Clinical trials have shown that CBD is effective at reducing seizures in children, and the FDA is likely to approve Epidiolex, a pharmaceutical-grade version of CBD for this use, in summer 2018. Although CBD has been documented as an antiepileptic since 1881, CBD’s anticonvulsant mechanisms still remain unclear. Not enough studies have been conducted to understand this relationship fully. One possible explanation for CBD’s neuroprotective effects is its interaction with NMDA receptors, which play a key role in the overly active neuron activity that is a hallmark of epilepsy.
En la planta del cannabis se han identificado más de 100 cannabinoides, es decir, compuestos químicos que se encuentran de forma natural en dicha planta. Uno de los más abundantes es el cannabidiol (CBD), que puede llegar a representar hasta el 45% del extracto de la planta. Muchas de las cepas de Cannabis Sativa dan lugar al CBD o cannabidiol pero lo hacen en pequeñas cantidades. De hecho, solo ciertas ramas de la planta contienen la concentración suficiente de CBD para extraerlo de una forma útil.

Muchos productores de CBD hacen afirmaciones escandalosas sobre los efectos sus aceites. Es una gran técnica de marketing hablar del aceite de CBD como una “cura milagrosa” ya que atrae a los clientes que buscan una cura. No hay evidencia científica de que el CBD cure ninguna enfermedad, pero la mayoría de las investigaciones realizadas hasta ahora demuestran que tiene el potencial de remediar los síntomas de muchas enfermedades y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Cualquier producto que afirme que el CBD es la cura a una enfermedad está empleando publicidad falsa.  Así que no te lo creas.
Todos los fármacos con cannabis agrupados fueron mejores que placebo para los resultados alivio significativo y moderado del dolor y mejoría global. Todos los fármacos con cannabis agrupados fueron mejores que placebo para reducir la intensidad del dolor, los problemas del sueño y los trastornos psicológicos (evidencia de calidad muy baja a moderada).
El aceite de Cannabis sativa, administrado como fármaco o como suplemento alimentario, ha demostrado en ratones su eficacia frente a síntomas asociados a la fibromialgia, como el dolor neuropático, la ansiedad, la depresión y la inflamación. Investigadores de la Universidad de Sevilla han patentado ahora su uso para esta apliación, y buscan una empresa farmacéutica o alimentaria que esté interesada en la explotación comercial.
Basándose en múltiples informes in vivo e in vitro sobre diferentes dosis de administración de CBD, se descubrió que el CBD es extremadamente seguro y no tóxico. “Varios estudios sugieren que el CBD no es tóxico en células no transformadas y no induce cambios en la ingesta de alimentos ni en la catalepsia, no afecta los parámetros fisiológicos (frecuencia cardíaca, presión arterial y temperatura corporal), no afecta el tránsito gastrointestinal y no altera las funciones psicomotoras o psicológicas. Además, el uso crónico y altas dosis de hasta 1.500 mg/día de CBD son, según informes, bien tolerados en humanos“. (Bergamaschi, et al, 2011.)
Hay una excepción: pruebas de un aceite médico de cannabidiol (también conocido como CBD) llamado Epidiolex demuestran que puede reducir las convulsiones provocadas por ciertos tipos de epilepsia. Un comité de la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) recomendó esta semana aprobar a Epidiolex como nuevo medicamento.
Por otro lado, nuestro cuerpos contienen receptores para los cannabinoides. Los receptores de CB1 se encuentran principalmente en el cerebro, y los receptores de CB2 se encuentran en otros tipos de células, incluidas esas en el sistema inmunológico y el sistema digestivo. Tenemos estos receptores porque también tenemos endocannabinoides, o cannabinoides que nuestro cuerpo produce naturalmente.

Tiene un alto contenido en terpenoides, moléculas volátiles muy relacionadas con el olor que tienen. En el cannabis encontramos el beta-cariofileno y mirceno. El mirceno ayuda a la relajación, a mejorar el estado de ánimo y ha activarse. Tiene acciones antidepresivas y antiinflamatorias. Los endocannabinoides son esenciales de nuevo en el estado de ánimo. El sistema de endocannabinoides regula la producción de neurotransmisores, sobre todo durante la depresión y ansiedad.

2. In a second pan, add the mango seed butter, olive oil (or the “foundation oil”), sunflower lecithin, Simpson oil and the powdered 5-Loxin or Boswellia Serrata extract powder. Melt these together at about 140 – 200 degrees or the low setting on your burner. This is a very gentle melting process, don’t let the oil bubble or burn. Stir frequently until all ingredients are melted together. Remove from the burner after this has melted and add all of the essential oils.
Actualmente en la población general existe un uso indiscriminado que escapa al ámbito profesional. La gente recurre al Cannabis a través de cultivadores o personas conocidas, para aliviar distintos problemas con la creencia de que la marihuana es una panacea. Este escenario es particularmente frecuente en el caso de los cuidados paliativos. Cabe mencionar que en Argentina el acceso a los cuidados paliativos es muy bajo (menos del 10% de aquellos que lo necesitan).
Científicos en Europa y Norte América concluyeron que las semillas de cáñamo son una excelente fuente nutritiva. Numerosos incidentes de anécdotas citan mejoramientos en un amplio rango de condiciones aguadas y crónicas como la rápida sanación de lesiones en la piel y alivio de la gripe, inflamaciones y alergias. Los beneficios fueron atribuidos a la presencia de ricas fuentes de las EFAs de ácido linoléico y alfa- linoléico, y sus metabólicos biológicos respectivos, GLA y ácido stearidónico.9

De manera adicional, nuestro aceite pasa por un proceso de tres pasos que se encarga de eliminar por completo el poco THC que contiene la planta y cualquier residuo que haya podido filtrarse durante el cultivo y cuya presencia pueda resultar perjudicial para la salud. Además el proceso de extracción del cannabidiol de nuestro aceite es mediante CO2 supercrítico que no usa solventes adicionales que pudieran ser tóxicos y no deja residuos en el producto final.


Las investigaciones han demostrado que la interrupción de una de las fases del sueño, denominada "sueño profundo" o fase Delta, altera ciertas funciones muy importantes para el equilibrio funcional del cuerpo humano, como la producción de las hormonas necesarias para restaurar el tejido muscular, y los niveles de sustancias activas que controlan la manera en la que una persona percibe el dolor. Está claro que los problemas del sueño pueden empeorar los síntomas de la fibromialgia, además de constituir uno de los síntomas principales, y tenemos que centrar los recursos terapéuticos de entrada en mejorar esta situación, para poder mejorar la calidad de vida del paciente. La fatiga que presentan los individuos con fibromialgia puede estar relacionada con el Síndrome de Fatiga Crónica, y muchos pacientes con fibromialgia también cumplen con los criterios para este diagnóstico. Otros síntomas que coinciden son los de las personas con trastornos somáticos o síndrome de sensibilidad química múltiple. Siendo frecuente el diagnóstico asociado de estas patologías, FIBRIOMIALGIA + SINDROME DE FATIGA CRONICA+ SENSIBILIDAD QUÍMICA MULTIPLE, cuyo tratamiento supone un auténtico reto tanto para el paciente como para los profesionales de la salud que deben participar en las diferentes terapias combinadas en esta patología.
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